Crítica Proyecto Salvación: el renacer del gran cine universal
Abrochaos los cinturones, porque este año el cine mainstream va a despegar con fuerza. Porque con apenas un tercio de 2026 recorrido, y sin haber estrenado todavía Spielberg, Nolan y Villeneuve, ya tenemos aquí una película redonda: Proyecto salvación (o Project Hail Mary, título original y también de la novela homónima que adapta). Porque Proyecto salvación me ha parecido una película extraordinaria, película familiar y para todo tipo de espectadores, que orquesta a la perfección una puesta en escena estratosférica, actuaciones de 10, un guion muy trabajado, y una historia de aventuras, ciencia ficción, humor, con sus momentos de tensión y una buena dosis de buenos valores. Vamos como esas películas de los 80 que ahora parece que Spielberg es el único que recuerda la receta.
Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller (directores de la magnífica La Lego película) y con guion de Drew Goddard (quien ya tiene experiencia en adaptar a Andy Weir, ya que también es suyo el guion de Marte), la película aterriza sin previa explicación en una nave espacial a años luz de la Tierra, con un único tripulante, el profesor de ciencias Ryland Grace. Y el gran acierto del guion es que nosotros iremos descubriendo en qué consiste la misión a medida que Grace va recordando los detalles de cómo acabó embarcado en ella. A esta simple premisa es a la que se tendría que haber limitado el tráiler de la película. Sin embargo, como muchos de los tráilers que se estrenan hoy en día, pecan en mostrar de más, no sea que la gente piense que son menos. Así que daré por hecho que los que estáis leyendo esta crítica sabéis ya de la existencia de Rocky.
Aunque el punto de partida de una misión espacial para salvar la Tierra puede recordar a Interstellar, y ciertamente la película tiene varios guiños a esta y a otras de las mejores películas de ciencia ficción, siendo los más evidentes a 2001: odisea del espacio, y otro paralelismo con La llegada que nadie está comentando pero que también me gustó mucho, la película sabe hacerse un hueco entre sus astros de referencia, encontrar su personalidad de forma original, y desembocar en un terreno nuevo en el mundo de la ciencia ficción. Porque desde la aparición de Rocky, está más cerca de una buddy movie que de cualquier otro subgénero. Y todo esto sin restarle un ápice a sus momentos de realismo científico y de space opera, pero a la vez sin excederse demasiado en ellos. Por este motivo, tanto si eres amante de la ciencia ficción como si no, saldrás satisfecho de verla.
La actuación de Ryan Gosling como Grace es meteórica. Se carga sobre sus espaldas el peso de prácticamente toda la película, y ojo cómo aguanta los planos este actor. Sabe encarnar a la perfección todo el carisma de su personaje, a la vez que le aporta una tonalidad muy cercana y humana. La verdad es que se me hace difícil imaginar a otro actor en el papel de protagonista, porque el riesgo de que en algún momento cayese su gancho es realmente grande. Y aunque es cierto que Rocky también tiene su peso, creo que funciona realmente como espejo de Grace. Si Ryan Gosling no hubiese radiado todo su esplendor, Rocky tendría poco que reflejar. Porque ciertamente este consigue cierta personificación e incluso llega a emocionar. Pero todo gracias a tener a Grace como interlocutor.

El guion también es tremendamente dinámico, ya que, a pesar de que la película excede las dos horas y media, no paran de pasar cosas, y a mí el tiempo se me ha pasado volando (y no por estar en el espacio). El intercalar el pasado y el presente también ayuda a mantener la tensión en las dos líneas temporales, que se retroalimentan mutuamente, y que también ayudan a cortar las secuencias (generalmente con unos magníficos giros de cámara circulares) antes de que estas se pudieran alargar demasiado. Y los toques de humor que riegan la película son deliciosos.
La puesta en escena también está muy trabajada, poniendo un énfasis especial en los momentos espaciales. Sin desvelar nada, me parece exquisito el uso del color (muy a lo 2001) o la intermitencia de la luz en una de las escenas más emotivas de la película. Las imágenes que consigue Proyecto salvación son visualmente potentes. Y también es excelente cómo apaga el sonido en el momento de máxima tensión.
Ya por último, permitidme un comentario acerca del mensaje de la película. Porque todas las grandes películas de ciencia ficción nos llevan a los confines del universo para acabar recordándonos algo sobre nosotros mismos, sobre los que tenemos cerca, sobre nuestra humanidad. Y en este caso me parece que la película pretende que descubramos, junto a Grace, cómo la vida encuentra un nuevo sentido y nos reviste de gran valor cuando encontramos un amigo de verdad, cuando establecemos un vínculo relacional y emocional de peso. Y punto positivo también por su apertura a la trascendencia, en el momento en el que Grace le pregunta a Eva (una excelente Sandra Hüller) “¿crees en Dios?” y esta responde “es mejor así”.
Así que, resumiendo, si todavía no lo habéis hecho, tenéis que ir a ver Proyecto salvación, porque va a ser de las películas del año, y es de estas obras que tiene la capacidad de gustar y sorprender a cualquier tipo de espectador.
Daniel
10/05/2026
